Se vuelve insostenible el costo de vida en Puerto Rico
Impacta la salud mental del puertorriqueño
Por Agustín Muñoz / El Sol de Puerto Rico
Ponce, PR (22 de octubre de 2026) – Durante el último año se han vuelto frecuentes expresiones como “ya no podemos con esto”, “todo está por las nubes” o “la situación se nos hace cada vez más difícil”. Estas frases reflejan una presión económica creciente que obliga a muchas personas a tomar decisiones difíciles y, en algunos casos, trágicas.
La inflación y el aumento del precio de los alimentos, la gasolina, los servicios de electricidad y agua y otros básicos aumentan la sensación de no poder afrontar las necesidades del día a día.
La subida del costo de vida, la pobreza, los bajos sueldos, el desempleo, entre otros, dificultan una calidad de vida adecuada y el avance económico de gran sector de los residentes de la isla.
Según se ha publicado, en Puerto Rico las tarifas de electricidad y agua figuran entre las más altas en comparación con otras jurisdicciones. En el caso del costo del servicio energético, Puerto Rico se elevó a la tercera posición entre las tasas más altas dentro de la jurisdicción de Estados Unidos. Hawái encabeza esa lista.
Mientras, el mercado puertorriqueño de la vivienda cada vez se hace más difícil. La isla también registra costos de alimentos elevadísimos frente a diversas áreas urbanas de Estados Unidos, lo que obliga a muchas familias a realizar ajustes drásticos en su alimentación y presupuesto diario.
Expertos en comportamiento humano señalan que las personas con deudas recurrentes tienen hasta tres veces más probabilidades de experimentar desequilibrio mental que la población general.
Existe evidencia médica y de salud pública que señala de manera consistente una relación directa entre el aumento del costo de vida y el estrés financiero que genera y un mayor riesgo de suicidio, ideas suicidas y crisis de salud mental. Por ejemplo, el atraso en el pago de hipotecas, los embargos de bienes y la morosidad en tarjetas de crédito elevan drásticamente las probabilidades de cometer suicidio, se asegura.
“Es cierto que las personas que tienen muchos compromisos económicos y se les dificulta su cumplimiento a veces sienten que el costo de vida los derrota y sienten vergüenza por esa falta de estabilidad económica. Eso lleva a pensar en el suicidio”, comentó a este medio el doctor Javier Bernal, especialista en salud mental. Sin embargo, aclara que el costo de vida no debe considerarse la causa directa de un intento de suicidio, ya que también pueden mezclarse con una salud mental débil, causas personales o familiares o sociales.
Una investigación de alcance internacional publicada en JAMA Network Open, revista de la American Medical Association (AMA) especializada en estudios clínicos y de salud pública, con fecha del pasado 27 de julio, analizó a 17,439 personas, entre ellas 4,993 fallecidas por suicidio y un grupo de comparación de personas vivas. Examinó indicadores financieros como atrasos en tarjetas de crédito, pagos hipotecarios vencidos, embargos y puntuación crediticia.
El estudio halló una mayor presencia en el grupo de fallecidos por suicidio entre quienes tenían pagos de tarjetas atrasados 30 días o más (1.7 veces), puntuaciones crediticias muy bajas frente a crédito excelente (2.2 veces) o tres o más dificultades financieras frente a ninguna (2.4 veces).
La organización Mad in Puerto Rico publicó en septiembre un estudio sobre “Crisis Estructural y Salud Mental: El Suicidio en los Municipios Más Vulnerables de PR”.
Señaló que investigaciones previas han demostrado que las circunstancias económicas de las personas y la pobreza están asociadas con mayores tasas de suicidio. “Por ejemplo, un estudio reciente encontró que aumentar el salario mínimo previene el suicidio. Por otro lado, otro estudio mostró que las transferencias de dinero en efectivo desde la niñez llevan a una reducción significativa de estrés emocional en las personas. Todas estas investigaciones demuestran que nuestro bienestar emocional está firmemente arraigado a nuestras condiciones materiales”, recogió.
