Ida Claudio cautiva con su romanticismo a sus fanáticos
Por Luis Ernesto Berríos / Para El Sol de Puerto Rico
(10 de agosto de 2026) – Un derroche de romanticismo y nostalgia despertó con su voz Ida Claudio en el público que asistió a su concierto el domingo, en Musas y Eventos, en la plazoleta del Centro de Bellas Artes de Santurce.
Con su melodiosa voz y dominio escénico, la veterana vocalista, ataviada con un elegante conjunto de blusa y pantalón color fucsia, cautivó a la concurrencia desde su aparición en el escenario a las 4:45 p. m.
Ida Claudio, acompañada por el maestro Cuqui Rodríguez en el piano y Daiza Félix en la percusión, hizo un recorrido musical de reconocidos éxitos de compositores del patio y Latinoamérica.
Comenzó su presentación cantándole a la patria con el tema “Bello Amanecer”, del maestro Rafael Hernández.
“Las emociones son fuertes, se sienten y se soportan. Qué bueno que estén aquí conmigo acompañándome esta noche. Muchas gracias a todos”, fueron las primeras palabras que dirigió a los presentes.
La intérprete del icónico tema religioso “Creo en Dios” continuó su viaje musical con los reconocidos temas “Incertidumbre”, del compositor mexicano Gonzalo Curiel; “Corazón no llores”; “Se te olvida” y “Sabor a mí”, estas últimas dos de Álvaro Carrillo; “Mil congojas”, del compositor cubano Juan Pablo Miranda, y “Sabor a nada”, de Palito Ortega.
“Hice un escogido de canciones de vellonera para cantarles hoy, y qué bueno que están cantando conmigo. Eso quiere decir que les gustan y las están sintiendo”, expresó.
Antes de interpretar “Silencio”, otro clásico del compositor Rafael Hernández, recordó su relación afectiva con el desaparecido músico.
“Fue mi amigo. Estoy bendecida porque trabajé con él en la televisión, junto a Johnny Rodríguez. Comencé en la pantalla a los 17 años. En aquellos tiempos no existían los adelantos técnicos que hay ahora; todos nos ayudábamos y éramos una familia”, sostuvo.
La vocalista reconoció la presencia de sus hijas y familiares, así como de sus amigas y compañeras artistas Ivonne Coll y Carmín Vega, que fueron a apoyarla.
También recordó a su progenitor, Ángel Claudio Irizarry, por ser el día de su cumpleaños, quien, de estar vivo, cumpliría 112 años.
“Mi padre era un bohemio, le gustaba cantar, era amigo del abuelo de Humberto Ramírez. Con él nació mi pasión por la música”.
Entre la veintena de canciones que interpretó incluyó dos temas de la compositora puertorriqueña Sylvia Rexach: “Es tarde ya” y “Anochecer”.
“Siempre canto sus canciones, la conocí y fuimos amigas”, dijo.
Claudio continuó su presentación, la cual se extendió por dos horas, con los temas “Dos gardenias”, “Cosas del amor”, “En la sombra”, de Edmundo Disdier; “Hojas muertas”, “Paraíso soñado”, “Vuélveme a querer”, “Sin fe”, “Qué falta tú me haces” e “Irremediablemente solo”, del compositor panameño Avelino Muñoz.
Su magistral interpretación en cada tema le mereció sonoros aplausos y ovaciones.
Se despidió de sus fans con la canción “Por amor”, del compositor dominicano Rafael Solano. Ante los vítores y la aclamación del público, regresó al escenario e interpretó el tema “Soñando con Puerto Rico”, composición que Bobby Capó escribió inspirado en la nostalgia que sintió lejos de su patria.
