Municipio de Juana Díaz busca frenar el avance de los estorbos públicos
𝑃𝑟𝑜𝑝𝑖𝑒𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑎𝑏𝑎𝑛𝑑𝑜𝑛𝑎𝑑𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑟𝑖𝑒𝑠𝑔𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑔𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑦 𝑙𝑎 𝑠𝑎𝑙𝑢𝑑 𝑝𝑢́𝑏𝑙𝑖𝑐𝑎
Por Agustín Muñoz / El Sol de Puerto Rico
(17 de julio de 2026) – Un estorbo público es una estructura o solar abandonado que, debido a su deterioro, puede representar un riesgo para la salud y la seguridad pública. Ante eso, los municipios identifican, declaran y rehabilitan estos espacios para promover su recuperación y destinarlos a usos que beneficien a la comunidad.
Y, ese el caso de Juana Díaz donde el gobierno local ha diseñado un programa denominado “Aquí es mi hogar” que procura recuperar propiedades abandonadas y mediante subasta transferirlos a personas con necesidades de vivienda propia.
El programa interviene en estructuras o solares abandonados, deteriorados o que representen riesgos para los residentes o sean focos de contaminación. Trabajan con estructuras en ruinas, techos colapsados o edificaciones que amenacen con derrumbarse.
Juan Carlos Figueroa Vázquez, administrador de la ciudad, aclaró que el mencionado programa “no está diseñado para quitarle una propiedad a nadie y sí para atender todas las propiedades abandonadas” en Juana Díaz. Agregó que el proceso ha sido estructurado para “proteger el derecho propietario” a la vez que se atiende el derecho a tener un hogar.
Explicó que en Juana Díaz se identificaron 307 propiedades conducentes a ser declaradas estorbos públicos de las cuales, en la primera fase, se apercibieron a unos 121 dueños. De esos, informó que 85 propietarios comparecieron a la citación y correspondieron con la exigencia del municipio.
“El resto de los casos (36) son los que están declarados estorbos públicos como tal y esos ya han tenido multas, están en el proceso de expropiación y estamos próximos a anunciar para el mes de septiembre la primera subasta de viviendas por estorbos públicos”, dijo Figueroa Vázquez.
El proceso legal de expropiación municipal de un estorbo público comienza cuando el municipio declara la propiedad como estorbo, la tasa y verifica si hay deudas contributivas pendientes. Luego puede iniciar un procedimiento sumario de expropiación ante el tribunal, notificar al titular y usar el inmueble para un fin público o transferirlo para rehabilitación. Sin embargo, la declaración de estorbo público puede impugnarse mediante oposición oportuna y solicitud de vista administrativa. Si se mantiene la determinación, procede la revisión judicial.
El funcionario señaló que muchos de los inmuebles desatendidos responden a familias con problemas de sucesión o de índole
económico.
El administrador municipal fue enfático al subrayar que “vamos a proteger el derecho propietario” por eso “agotamos todos los esfuerzos para que los dueños comparezcan, aunque recalcó que todo derecho acarrea unas responsabilidades. “No tenemos la intención de quitarle una propiedad a nadie, si no comparecen hacemos cumplir la ley”, repitió.
A tenor con lo anterior, la Legislatura local aprobó la Ordenanza 031, Serie 2024-25, en ánimo de atender la gran necesidad de vivienda asequible, para darle espacio a personas de bajos o moderados recursos que puedan participar en la adquisición de propiedades adquiridas por el municipio mediante su programa de estorbos públicos.
Por otra parte, Figueroa Vázquez indicó que el proyecto “Aquí es mi hogar” también busca promover el embellecimiento y la revitalización de los sectores afectados. Según explicó, la eliminación de estorbos públicos contribuye al desarrollo de las comunidades, aumenta el valor de las propiedades y fortalece el atractivo de los vecindarios.
