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Jenniffer González consulta a García Padilla sobre las lecciones que dejó la gran sequía de 2014-2015

Jenniffer González consulta a García Padilla sobre las lecciones que dejó la gran sequía de 2014-2015
Por Yasinia Rodríguez Sepúlveda / El Sol de PR
San Juan. PR (17 de agosto de 2026) – En momentos en que Puerto Rico vuelve a enfrentar serios problemas con el suministro de agua, la gobernadora Jenniffer González Colón sostuvo una reunión con el exgobernador Alejandro García Padilla para repasar las medidas adoptadas durante la severa sequía que golpeó al país entre 2014 y 2015 y las acciones que posteriormente se desarrollaron para fortalecer el sistema.
El encuentro busca mirar hacia una experiencia reciente en la que el gobierno tuvo que responder a una reducción acelerada en los niveles de los principales embalses, particularmente Carraízo, La Plata, Toa Vaca y Cidra, situación que comprometió el suministro de agua potable y obligó a establecer extensos planes de racionamiento.
“Como parte de nuestros esfuerzos ante los retos que enfrenta actualmente el sistema de abastos de agua, estamos evaluando experiencias anteriores para identificar las medidas que dieron resultados y las lecciones aprendidas durante aquella emergencia”, expresó González Colón.
La sequía de 2014-2015 fue considerada una de las mayores crisis de abastecimiento de agua en la historia reciente de Puerto Rico. La falta de lluvia provocó que, en el momento más crítico de la emergencia, más de un millón de personas estuvieran sujetas a algún esquema de racionamiento.
La respuesta gubernamental de entonces incluyó medidas que fueron más allá de abrir y cerrar las llaves por sectores. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) tomó acciones para extender la disponibilidad de agua, reducir la presión en los sistemas de distribución, aumentar el control de la producción de las plantas de filtración y realizar transferencias de agua entre sistemas regionales.
También se establecieron oasis para las comunidades afectadas y un programa de distribución mediante camiones cisterna. Personal del Cuerpo de Bomberos y de la Guardia Nacional fue movilizado para colaborar en labores de llenado, acarreo y distribución de agua.
Durante la emergencia se constituyó además un Comité de Manejo de Embalses para evaluar diariamente las condiciones de los cuerpos de agua y recomendar medidas operacionales. Las decisiones relacionadas con producción, extracción y racionamiento se apoyaban en información técnica y en el monitoreo continuo de las cuencas hidrográficas.
Entre las estrategias adoptadas figuró la reactivación de pozos y la búsqueda de fuentes adicionales de abastecimiento. También se realizaron trabajos de dragado de orilla para aumentar la captación futura de algunos embalses y se recurrió a la llamada “siembra de nubes”, una estrategia para intentar aumentar la precipitación.
La administración de García Padilla también impuso multas y restricciones al uso no esencial del agua, mientras desarrollaba una campaña pública para promover la conservación y mantener informada a la ciudadanía sobre los niveles de los embalses, los racionamientos y las zonas afectadas.
Una vez superada la etapa más crítica, el gobierno desarrolló iniciativas dirigidas a convertir las experiencias de la emergencia en política pública permanente. Entre ellas estuvo la creación de un Protocolo para el Manejo de Sequía, con el propósito de institucionalizar la estructura organizacional y los procedimientos utilizados durante la crisis.
También se adoptó un Plan de Manejo del Agua para la Región Metropolitana que evaluó decenas de proyectos e iniciativas dirigidas a fortalecer el sistema de abastecimiento, reducir pérdidas, promover la conservación, desarrollar nuevas fuentes y disminuir la posibilidad de futuros racionamientos.
El plan recomendó concentrar esfuerzos en la reducción de pérdidas de agua, rehabilitación de infraestructura existente, reactivación de pozos, optimización operacional y diversificación de las fuentes de abastecimiento.
La experiencia de aquella emergencia también puso de relieve la coordinación entre agencias y el uso de información técnica para tomar decisiones. Durante ese periodo participaron funcionarios y especialistas de la AAA, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Junta de Planificación y otras dependencias gubernamentales.
Ahora, más de una década después, la actual administración revisa esas experiencias mientras enfrenta sus propios retos con el sistema de agua.
La reunión entre González Colón y García Padilla representa un intercambio entre administraciones de partidos políticos distintos en torno a un problema que ha vuelto a afectar directamente la vida cotidiana de miles de familias. El objetivo, según expresó la gobernadora, es identificar qué funcionó, qué lecciones dejó aquella emergencia y cuáles de esas experiencias pueden resultar útiles ante la situación actual.

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