Cambios en el comportamiento de tu mascota que no debes ignorar
Contenido suministrado por el Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico
Quienes conviven con un perro o un gato conocen bien sus rutinas y comportamiento. Por eso, cuando una mascota comienza a actuar de manera diferente, ese cambio no debe pasar inadvertido. En muchos casos, las alteraciones en la conducta pueden ser una de las primeras señales de una enfermedad o condición que requiere atención veterinaria.
Las mascotas no pueden expresar con palabras que sienten dolor o malestar. Su manera de comunicar que algo no está bien suele reflejarse en cambios en sus actividades cotidianas. Detectarlos a tiempo puede evitar que una condición de salud se complique.
Una de las señales más comunes es la disminución de la actividad. Un perro que deja de jugar, evita salir a caminar o permanece acostado durante gran parte del día podría estar experimentando dolor, fiebre u otra condición médica. En los gatos, algunas señales pueden ser dejar de saltar a sus lugares favoritos o pasar más tiempo escondidos.
También se debe prestar atención a los cambios en la alimentación. Si la mascota rechaza la comida o come menos de lo habitual durante más de un día, especialmente si presenta otros síntomas, debe ser evaluada por un médico veterinario. Algunas condiciones, como los tumores internos, pueden alterar la digestión, provocar náuseas y reducir el apetito.
El aumento de la irritabilidad o la agresividad también puede estar relacionado con el dolor. Una mascota normalmente tranquila que comienza a gruñir, morder, alejarse o rechazar el contacto físico podría tener una lesión, enfermedad articular, problema dental, tumor o trastorno neurológico.
Otras señales de alerta incluyen caminar de un lado a otro sin descanso, jadear excesivamente cuando no hace calor, vocalizar más de lo habitual o no encontrar una posición cómoda para descansar. Estas conductas podrían estar relacionadas con dolor, molestias abdominales o enfermedades sistémicas.
Cambios en los hábitos diarios
Beber mucha más agua de lo normal, orinar con mayor frecuencia o tener accidentes dentro del hogar puede estar asociado con enfermedades renales, diabetes, infecciones urinarias o alteraciones hormonales.
En los gatos, dejar de utilizar la caja de arena no siempre es un problema de comportamiento. Puede ser consecuencia de dolor al orinar, inflamación del tracto urinario o estreñimiento. En los gatos machos, una obstrucción urinaria es una emergencia veterinaria que requiere atención inmediata.
Lamer excesivamente una parte del cuerpo, rascarse constantemente o morderse las patas también puede indicar dolor, alergias, problemas de la piel o molestias musculoesqueléticas.
Además de identificar el cambio de conducta, es importante observar su duración e intensidad. Si persiste durante más de 24 horas, aparece repentinamente o está acompañado de vómitos, diarrea, dificultad para respirar, fiebre, pérdida de equilibrio, convulsiones o debilidad marcada, la mascota debe recibir atención veterinaria lo antes posible.
Dar seguimiento a los hábitos de alimentación, sueño, actividad y eliminación facilita la identificación de cambios tempranos. Las visitas veterinarias periódicas, una alimentación balanceada, el ejercicio, la vacunación y el control de parásitos también contribuyen a proteger la salud de perros y gatos.
Los cambios de comportamiento no deben atribuirse automáticamente a la edad, al carácter o a la “terquedad” de la mascota. Con frecuencia, detrás de una conducta inusual existe una causa médica que puede tratarse si se detecta a tiempo.
Para más información, puede comunicarse con el Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico al 787-520-0237 o visitar www.facebook.com/CMVPR.
