El diamante llora la partida de Ángel Víctor Martínez
𝑈𝑛 𝑣𝑒𝑟𝑑𝑎𝑑𝑒𝑟𝑜 𝑝𝑎𝑑𝑟𝑒 𝑑𝑒𝑝𝑜𝑟𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑑𝑒 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑡𝑙𝑒𝑡𝑎𝑠, 𝑎 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑜́ 𝑑𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜 𝑦 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑒𝑟𝑟𝑒𝑛𝑜
Por Yasinia Rodríguez Sepúlveda / El Sol de PR
Sabana Grande, PR (18 de junio de 2026) – La voz de mando se apagó, pero el eco de sus enseñanzas seguirá resonando por generaciones en los parques de béisbol de Puerto Rico. El fallecimiento de Ángel Víctor Martínez ha causado en profundo dolor a la comunidad deportiva, que despide a uno de sus más respetados líderes, un hombre cuya influencia trascendió los terrenos de juego para convertirse en guía y figura paternal de cientos de atletas.
Martínez construyó una trayectoria ejemplar en el béisbol puertorriqueño. Defendió durante cerca de dos décadas los colores de los Petateros de Sabana Grande como jugador y posteriormente escribió capítulos memorables como dirigente, convirtiéndose en una de las figuras más admiradas del béisbol federativo.
Reconocido como Dirigente del Año en la Liga de Béisbol Superior Doble A en 2013 tras encabezar una extraordinaria transformación de los Petateros. Su conocimiento del juego, liderazgo y capacidad para desarrollar talento también lo llevaron a servir desde las líneas de otras novenas, como coach del Equipo Nacional de Puerto Rico y a dedicar gran parte de su vida a la formación de estudiantes atletas en la Universidad Interamericana.
La noticia de su partida provocó múltiples expresiones de duelo de instituciones deportivas, exjugadores, colegas y amigos que coincidieron en destacar no solamente sus logros deportivos, sino la calidad humana que lo distinguió durante toda su vida.
La familia de los Petateros de Sabana Grande, organización que representó con orgullo durante décadas, expresó que “con profundo pesar, la familia de los Petateros de Sabana Grande lamenta el fallecimiento de uno de nuestros grandes peloteros, Ángel Víctor Martínez, quien con orgullo defendió nuestros colores y dejó una huella imborrable en el béisbol sabaneño”.
La organización añadió que “su dedicación, compañerismo y amor por el deporte serán recordados por siempre por sus compañeros, amigos y fanaticada. Hoy despedimos a un gran atleta, pero sobre todo a un gran ser humano”.
Desde la Universidad Interamericana de Puerto Rico, institución donde fungió como jefe entrenador, destacaron que dedicó gran parte de su vida a la formación de generaciones de estudiantes atletas.
“Más allá de las victorias y campeonatos, será recordado por su capacidad de inspirar, enseñar valores y transformar vidas”, señaló la institución, que además resaltó que su legado trascendió los predios universitarios para impactar significativamente el deporte puertorriqueño.
La Federación de Béisbol de Puerto Rico lo describió como una leyenda del béisbol nacional y recordó su premio Dirigente del Año en 2013 con los Petateros de Sabana Grande.
“Considerado un verdadero maestro del béisbol, fue un gran conocedor del juego, un caballero dentro y fuera del terreno, y también sirvió como coach del Equipo Nacional”, expresó la entidad federativa.
Por su parte, la Liga Atlética Interuniversitaria recordó a Martínez como “un verdadero obrero del béisbol y del sóftbol”, además de “un líder honesto, recto y virtuoso, dentro y fuera del terreno de juego; un ser humano genuino, servicial y comprometido con su gente”.
Como muestra de respeto a su memoria, se ordenó guardar un minuto de silencio en todos los juegos del primer fin de semana del Carnaval de Campeones de la Liga de Béisbol Superior Doble A.
La Administración Municipal de Sabana Grande se unió al duelo asegurando que “las leyendas no se olvidan, los legados son para siempre, no mueren. Su vida reflejó ser un ejemplo ciudadano. El
deporte, su pasión. Esta tierra vivirá orgullosa de habernos dado como sabaneño a nuestro amigo Víctor.”
Sin embargo, fueron las palabras de quienes estuvieron bajo su dirección las que mejor retratan la magnitud de su legado.
“Este hombre que está aquí me abrió mi vida, en el ámbito deportivo y educativo. Me enseñó a ver el béisbol de otra manera”, escribió el exjugador José Manuel Torres, quien además agradeció el respaldo que Martínez brindó a jóvenes de su comunidad en busca de oportunidades deportivas y académicas.
Mientras, Sigfredo Sánchez compartió un mensaje cargado de emoción: “Noticias que estrujan el pecho, solo puedo decir gracias por esas charlas, gracias por esos consejos, gracias por dedicar tu tiempo a enseñar, gracias por tu compromiso, gracias por todo lo que le brindaste a cada uno de los jóvenes que pasaron por tus manos en el deporte”.
El exjugador José Armando Torre resumió el sentir de muchos con una frase que hoy cobra mayor significado: “Nunca será olvidado quien es bien recordado”.
Y es precisamente ahí donde descansa el verdadero legado de Ángel Víctor Martínez. No solamente en los campeonatos conquistados o en los reconocimientos recibidos. Su huella vive en cada
atleta que aprendió disciplina bajo su dirección, en cada joven que encontró orientación en un momento difícil y en cada pelotero que vio en él mucho más que un dirigente.
Hoy Puerto Rico despide a un maestro del béisbol, pero también a un padre deportivo que dedicó su vida a formar seres humanos a través del deporte. Su nombre permanecerá para siempre en la
historia y en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Descansa en paz, Ángel Víctor Martínez. El juego llegó al out 27, pero tu legado seguirá corriendo las bases por la eternidad.
