FICPRO reclama diálogo responsable sobre el cuido prolongado en Puerto Rico
𝐿𝑎 𝑜𝑟𝑔𝑎𝑛𝑖𝑧𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒𝑓𝑖𝑒𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑙 𝑟𝑜𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 ℎ𝑜𝑔𝑎𝑟𝑒𝑠 𝑎𝑛𝑡𝑒 𝑖𝑛𝑣𝑒𝑠𝑡𝑖𝑔𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑙𝑒𝑔𝑖𝑠𝑙𝑎𝑡𝑖𝑣𝑎 𝑦 𝑎𝑑𝑣𝑖𝑒𝑟𝑡𝑒 𝑠𝑜𝑏𝑟𝑒 𝑒𝑙 𝑎𝑏𝑎𝑛𝑑𝑜𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑑𝑢𝑙𝑡𝑜𝑠 𝑚𝑎𝑦𝑜𝑟𝑒𝑠
Redacción el Sol de PR
(3 de marzo de 2026) – En momentos en que la Cámara de Representantes evalúa una resolución para investigar la estructura de costos y tarifas de los centros de cuido prolongado, la Federación de Instituciones de Cuido Prolongado (FICPRO) alzó su voz para pedir una discusión amplia y justa sobre el sistema.
“Los hogares de cuido prolongado en Puerto Rico no son el problema. Son parte de la solución para miles de familias en Puerto Rico que necesitan un lugar seguro y digno para sus adultos mayores”, afirmó el presidente de FICPRO, Jonathan Morales Adorno.
La reacción surge ante cuestionamientos sobre posibles tarifas elevadas. Sin embargo, Morales sostuvo que el análisis debe ir más allá de los números. “Antes de hablar de tarifas abusivas, es importante reconocer que los hogares están sosteniendo un sistema que muchas veces el propio gobierno ha dejado desatendido. Estamos resolviendo la negligencia y desprotección de los adultos mayores en Puerto Rico”, expresó.
El presidente de FICPRO insistió en que la organización favorece la transparencia y está dispuesta a participar en vistas públicas, siempre que se escuche a todas las partes. “Los hogares de cuido prolongado han asumido por años una responsabilidad que en muchas ocasiones el propio Estado no ha podido atender. Han sido la respuesta ante el abandono, la falta de apoyo familiar y la vulnerabilidad de miles de adultos mayores. Nosotros resolvemos un problema social todos los días, pero lamentablemente muchas veces se nos señala sin reconocer el servicio esencial que brindamos”, señaló.
Morales recordó que estos hogares operan las 24 horas del día, los siete días de la semana, ofreciendo alimentación, supervisión continua, administración de medicamentos, atención a residentes encamados, seguridad y cumplimiento regulatorio. Además, deben mantener fondos para emergencias como huracanes, terremotos o pandemias, lo que implica generadores eléctricos y suministros almacenados.
“Cuando una familia no puede cuidar a su adulto mayor o cuando una persona es abandonada, los hogares son quienes responden. Esto incluye proveerles ropa y artículos de primera necesidad sin recibir un pago del gobierno ni de sus familiares. Sin embargo, el gobierno rara vez toma en cuenta el esfuerzo, los costos reales y la responsabilidad que asumimos”, destacó.
El líder gremial también advirtió que el envejecimiento acelerado de la población —más del 25% de los puertorriqueños tiene 65 años o más— aumenta la demanda de servicios, mientras muchos hogares enfrentan atrasos en pagos gubernamentales, falta de subsidios, aumento en costos operacionales y mayores exigencias regulatorias.
“Estamos listos para presentar datos reales sobre los costos de operar un hogar y sobre la cantidad de adultos mayores que llegan a nuestras instituciones por abandono o falta de alternativas”, indicó.
Finalmente, reiteró que el cuido prolongado debe reconocerse como un servicio esencial. “Los hogares no son el problema. Somos parte de la solución, estamos resolviendo el abandono de adultos mayores en Puerto Rico”, concluyó Morales Adorno.
