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Piden participación comunitaria en la beatificación de puertorriqueño

Piden participación comunitaria en la beatificación de puertorriqueño

Se le atribuyen visos de santidad conforme establece el Vaticano

Por Agustín Muñoz / El Sol de Puerto Rico

(5 de diciembre de 2025) – Un movimiento creado con el propósito de impulsar la beatificación del sacerdote puertorriqueño Romualdo Ortiz Vega está motivando a todos los pueblos y parroquias que vivieron el impacto de su presencia en las diócesis de Ponce y Mayagüez a involucrarse de manera activa en esta iniciativa.

Según uno de sus portavoces, la meta principal es lograr una participación amplia que refleje la huella significativa que el sacerdote dejó en pueblos como Maricao, Sabana Grande, Hormigueros, Coamo, Villalba, Arroyo, Las Marías, San Germán y Rincón, evidenciando así la influencia positiva y duradera que tuvo en la vida de quienes lo conocieron.

No obstante, aunque desde la Diócesis de Mayagüez se aclaró que dicha campaña no procura ser el conducto para suscitar su causa de beatificación, sí está comprometida con ese proceso y su objetivo actual se centra en la inclusión y colaboración de las comunidades en las que trabajó Monseñor Ortiz Vega. El proceso inicial fue originado por el hoy fenecido obispo de Mayagüez, Ulises Casiano, seguido por su sucesor Álvaro Corrada y en el presente por el obispo Ángel Luis Ríos.

Se informó que en su momento se notificarán las reglas propias para el proceso de beatificación, según los procedimientos determinados por la Congregación de las Causas de los Santos. “Esto asegurará que el procedimiento se lleve a cabo conforme a lo estipulado por la autoridad competente”, se indicó.

Monseñor Romualdo Ortiz Vega nació en Coamo y falleció en el 2007 a los 99 años, luego de una larga trayectoria como “sacerdote de pueblo”. Sus restos reposan dentro del templo San Juan Bautista de Maricao, parroquia a la que sirvió por 23 años.

Al morir, aquellos que le conocieron comenzaron a propagar su vida como “siervo de Dios”. “Se fue propagando la idea de que él tenía los visos de santidad que reconoce la Santa Sede”, explicó Leonel Orama, portavoz del movimiento.

Orama dijo que existen testimonios de personas que aseguran que el clérigo tenía el don de la bilocación, es decir, “que podía estar en dos lugares al mismo tiempo”. Asimismo, que tenía el don de la levitación “que tanto en la consagración (en la misa) y en momentos de oración intensos se elevaba del suelo”.

“Mucha gente, que no se conocía entre sí, de Coamo, de Ponce, de Maricao, dio testimonio de esos sucesos”, mencionó a este medio.

Orama contó que en una ocasión mientras transitaba por una carretera en Sabana Grande el vehículo en que viajaba Monseñor Ortiz Vega cayó por un barranco profundo y extremadamente difícil de llegar por las autoridades de rescate. Mucho tiempo después del accidente los socorristas pudieron llegar hasta el auto despeñado, pero el religioso no estaba. Al iniciar la investigación del accidente, los agentes de la Policía compartieron que en aquel instante el sacerdote se encontraba en su oficina parroquial “sin ningún rasguño”. Eso ocurrió en 1987.

El Padre Edgardo Acosta, quien conoció a monseñor Ortiz Vega, escribió sobre éste que “ante todo un siervo fiel de la Iglesia. Quiso ser sacerdote conforme al corazón de Jesús en la Iglesia. La obediencia a la Iglesia en sus legítimos pastores fue un signo constante en toda su existencia como presbítero. Su vida fue una espera confiada y paciente del Señor”.

“Siempre que le preguntaba, cada mañana al encontrarnos mientras compartimos ministerio en la parroquia Santa Rosa de Lima en Rincón, “¿Cómo está hoy?”, su respuesta inmediata fue: “Esperando la llegada del Señor”. Se refería sin duda alguna al momento de su muerte”, publicó Acosta.

Orama informó que está bajo investigación un posible milagro de sanación atribuido a la intercesión de monseñor Romualdo Ortiz Vega en la persona de una niña, residente en Coamo, paciente de cáncer avanzado de leucemia. Explicó que los registros médicos de la niña no le daban oportunidad de recuperación, es decir, “estaba condenada a muerte”. “Esa niña está viva”, subrayó Orama.

Toda persona interesada en conocer la vida y obra de Monseñor Romualdo Ortiz Vega puede escribir al Obispado de Mayagüez, Apartado 2272, Mayagüez Puerto Rico 00680 o a través del correo electrónico: mecomayaguez@gmail.com

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