La importancia de educarse sobre el alzhéimer
Por Hospicio Home Care San Lucas
(10 de octubre de 2025) – El deterioro progresivo de un ser querido diagnosticado con alzhéimer genera un impacto directo en sus seres queridos que, experimentan cómo el paciente va perdiendo sus recuerdos hasta que llega el punto en que no los reconoce.
Para entender cómo evoluciona esta enfermedad que, con el paso del tiempo afecta distintas funciones del cerebro y que, además de la memoria, trastoca otros aspectos como el lenguaje, pensamiento, juicio, personalidad y movimiento, es necesario aprender que existen de 5 a 7 etapas.
Yosani Bermúdez, coordinadora de Hospicio & Home Care San Lucas, estableció que, “el alzhéimer es una de las enfermedades más fuertes porque el paciente deja de reconocer al familiar, se desorienta y se deteriora mucho”.
“Usualmente, en los pacientes de alzhéimer, la primera señal es la desorientación. Claro está, pero dejan de comer paulatinamente y se debilitan más. Ahí los familiares entran en un proceso de ansiedad y desespero y, muchas veces se entristecen”, expresó.
Al enumerar los procesos distintivos de esta enfermedad, la también enfermera graduada señaló que, en la primera etapa, “el paciente no presenta síntomas significativos de demencia, mientras que en la segunda etapa presenta los primeros problemas de memoria”.
En tanto, la tercera etapa se convierte en algo más notable para sus familiares porque, justo ahí se presenta “la falta de retentiva, el paciente olvida los nombres que aprendió recientemente o pierde objetos con mayor frecuencia”.
Para la cuarta etapa, la persona ya no recuerda “momentos de sus historias y las actividades que realizaron durante el día y, la quinta se destaca porque el paciente empieza a desconocer aspectos específicos de sus familiares; aunque todavía puede asearse, comer y caminar de manera independiente”.
“Entre la sexta y la séptima etapa son niveles bien difíciles hasta que el paciente queda totalmente encamado, mantiene rigidez en su cuerpo, no habla, no puede tragar ni reconocer a sus familiares. Ahí se sobreentiende que el paciente ya está entrando en su etapa terminal”, manifestó.
Igualmente, reconoció que, la mayoría de las preocupaciones presentadas por familiares es cuando el paciente deja de comer.
“Ahí, los familiares piensan que el paciente se va a morir de hambre, pero no es así. Nosotros, en Hospicio, tenemos las opciones de ponerle un intravenoso, la sonda nasogástrica que va desde la nariz hasta el estómago o la gastrostomía que es un tubito que se le inserta en el área del estómago para poderlo alimentar”, sostuvo. “Es difícil porque los familiares, antes de comenzar con Hospicio, están entrando en un proceso de cansancio, de quemazón. El familiar, muchas veces se agobia porque no entiende el proceso”, agregó.
De otra parte, apuntó que, uno de los aspectos más importantes es preservar la dignidad del paciente.
“Se trata de recordar cómo era ese paciente antes de que entrara en ese proceso porque, ellos perdieron su memoria, pero no su esencia y tratamos de que siga así hasta el último momento. Si le gustaba la música, alguna novela, película o salir a caminar; todo eso nosotros tratamos de que continúe, mientras el paciente pueda realizarlo”, resaltó.
Finalmente, recalcó que, “aunque el paciente no recuerde nada, hay que preservar su dignidad, el amor y la empatía porque es un ser vivo”.
