Joven entrenador enfocado en formar campeones de la vida
Emmanuel Maldonado Torres asegura que los valores como ser humano van por encima de las habilidades deportivas
Por Yasinia Rodríguez Sepúlveda / El Sol de PR
Villalba, PR (9 de octubre de 2025) – En el deporte juvenil, los resultados en el marcador son importantes, pero muchas veces lo que deja una huella profunda son los valores y las lecciones que los entrenadores logran transmitir a sus jugadores. Emmanuel Maldonado Torres, joven entrenador del equipo 14U de Avancinos Basketball Club de Villalba, se ha convertido en un ejemplo de liderazgo y empatía tras un gesto que ha capturado la atención del público y las redes sociales.
La tensión se sentía en la cancha. Los minutos finales del partido eran cruciales. Cada movimiento contaba, cada pase podía inclinar la balanza. Fue entonces que Ektor Guzmán, cometió un error que podría haber cambiado todo. Se sentó cabizbajo, con el rostro marcado por la frustración y la ansiedad.
Mientras muchos entrenadores reaccionan con regaños, palabras duras o frustración, Maldonado Torres se acercó a su jugador y, con calma y serenidad, le dijo: “Papi, disfruta el juego. Si estás enojado no te va a salir nada, disfruta”. La escena fue capturada en una fotografía que rápidamente se viralizó, mostrando al joven cabizbajo y al coach hablándole con tranquilidad y cercanía.
La escena no pasó desapercibida. Zuleyka Ruiz Burgos, de Bayamón Rexville, quien esperaba junto a su hijo el turno para jugar, compartió en sus redes. “No sé quién es este coach, solo sé que dirige el equipo de #Villalba. Las victorias vienen y van, pero ser de soporte cuando un jugador no la está pasando bien, eso se queda en el corazón. Mis respetos siempre, coach. Fue un gran gesto”. También destacó la importancia del compañerismo: “Automáticamente su compañero le pone la mano en la espalda como diciéndole tranquilo, yo estoy aquí… lo que hoy día poco se ve.”
Ruiz Burgos aseguró a que su intención al publicar el mensaje en redes fue “resaltar los valores que se han perdido tanto pero que lindo que existen personas que entienden que una mala actitud o palabra hiriente podría frustrar la vida de un joven.”
Para el también presidente de la organización, su filosofía va más allá del deporte: “Lo primero que pasó por mi mente al ver a mi jugador equivocarse fue no permitir que se derrumbara emocionalmente y no permitir bajo ningún concepto que dejara de confiar en él. Hacerle entender que esto es un juego dónde vienes a divertirte con tus compañeros mientras compites, que no tiene que estar molesto por equivocarse, solo aceptar su error y seguir adelante”.
El joven entrenador atribuye su enfoque a su fe y a las enseñanzas recibidas en su crianza. Aseguró que su manera tan empática y calmada de guiar a los jóvenes “proviene de Dios, Él es quien provee la calma, paz y tranquilidad necesarias para apoyar y brindar las palabras correctas. Mi madre, Lysbbett Torres Rosado, me enseñó a mantener la fe y a sonreír ante la adversidad; mi padre, Ángel Maldonado Sánchez, me enseñó lo duro que es la vida. Además, experiencias personales como exjugador, padre y la motivación de mi esposa, Normarie Martínez Arce, me impulsaron a perseguir el sueño de ser entrenador. Ella me dijo: ‘Sé genuino y diferente a los demás, trata a tus jugadores como quisieras que traten a tu hijo, enseña desde el corazón, con Dios presente en cada paso’”.
El mensaje que Emmanuel busca transmitir a sus jugadores va más allá de la competencia: “Con Dios todo y sin Él nada. Les enseño que el respeto no es negociable, que la empatía y el compañerismo son esenciales, y que los estudios deben ser tan importantes como el deporte. Un mal juego o un mal día no define tu futuro; si te caes, te vuelves a levantar todas las veces que sea necesario. Disfruten lo que hacen, ya sea jugando o en su vida cotidiana”.
Ektor Guzmán, el jugador que recibió las palabras de aliento, afirmó: “En ese momento me sentí muy alegre que mi coach, en lugar de regañarme, me dio su apoyo y confianza, aunque estaba lleno de diferentes emociones. Eso es lo que hace un buen coach. He aprendido que el respeto y la disciplina son todo, en el deporte, los estudios y la vida en general”.
Emily López, madre de Ektor, destacó la importancia de la labor que realizan con su hijo. “No hay duda que Emmanuel es un buen ejemplo de coach. Trabaja con los chicos sus emociones, el respeto y la empatía. Mi consejo para padres de deportistas es que siempre escuchen a sus hijos, refuercen los valores y el control de sus emociones. Escojan un buen coach para sus hijos; no es solo pertenecer a un club. Es importante que las personas a cargo estén capacitadas para aportar a que la juventud sea mejor y sirva de ejemplo”.
El joven entrenador considera que su rol más importante es ser un ejemplo para los jóvenes: “Más allá de enseñarles el deporte, debemos ser mentores, escuchar, fortalecer su autoestima y confianza, enseñarles a canalizar frustraciones y a aprender de los errores. Más que formar buenos deportistas, estamos formando seres humanos de bien”.
Con su calma, fe y dedicación, Emmanuel Maldonado Torres demuestra que los verdaderos campeones no se miden solo en victorias, sino en la capacidad de formar jóvenes líderes con valores sólidos, capaces de enfrentar la vida con respeto, empatía y con Dios como eje. Su historia ha inspirado a padres, jugadores y seguidores, recordando que el deporte es también un aula de vida donde cada gesto puede dejar una huella imborrable.
