Dominicanos: “vivimos como los pajaritos frente a los depredadores”
Por Agustin Muñoz / El Sol de Puerto Rico
(19 de junio de 2025) – “Nos sentimos acechados, muy intimidados. Esta persecución que está ocurriendo contra nosotros, estamos muy nerviosos y eso está mal. Vemos a una persona con uniforme de Policía y nos causa temor”.
Las expresiones anteriores reflejan el sentir de la mayoría de los dominicanos residentes en Puerto Rico quienes antes de la llegada de Donald Trump como presidente de Estados Unidos dedicaban sus esfuerzos y energías en diversos trabajos productivos en la isla. “Ya no podemos. Vivimos como los pajaritos cuando van a comer y miran para todos los lados para escapar de algún depredador”, declaró Paulino Valladares (nombre ficticio por seguridad), quien se desempeña en la plomería y reside en el sur de la isla desde hace 17 años, procedente de San Juan de la Maguana, según dijo.
Valladares tiene “los papeles en orden”. Explicó que hace varios años cumplió con todos los requisitos de ciudadanía y está al día en sus pagos de impuestos y otras obligaciones como trabajador.
Sin embargo, compartió, que él y otros compañeros dominicanos “en ley” temen que les ocurra lo mismo que a la compatriota que fue arrestada en Cabo Rojo tras ser delatada por un policía municipal. La mujer, de 47 años, con una visa vigente hasta 2029 y en camino a normalizar su estatus migratorio. acudió al municipio de Cabo Rojo para inscribir un pequeño negocio sin sospechar que un agente municipal la denunciaría a las autoridades del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Su detención se produjo, según denunciantes, sin una orden judicial previa. Permanece en una prisión en el estado de Texas.
Por su parte, el alcalde de Cabo Rojo, Jorge Morales Wiscovitch, expresó que “lamento profundamente lo ocurrido, especialmente por el impacto que esta situación pueda tener en la comunidad dominicana de Cabo Rojo”. Informó que no ha instruido “para que nuestra fuerza de ley y orden actúe en contra de ciudadanos dominicanos, ni de ninguna otra nacionalidad”.
Otros alcaldes de la región sur subrayaron a este medio que sus policías municipales no están autorizados para aportar en el proceso de deportación de inmigrantes.
“Ciertamente, hay unas disposiciones federales que los oficiales del Servicio de Inmigración han recibido y eso es de conocimiento público. Entendemos eso, pero de igual manera nosotros no vamos a aportar en ese proceso”, respondió el alcalde de Guánica, Ismael “Titi” Rodríguez Ramos. Agregó que “como pueblo puertorriqueño tenemos un principio de respeto al extranjero que resida entre nosotros”.
Mientras, el alcalde de Guayanilla, Raúl Rivera Rodríguez, dijo que el personal municipal no está adiestrado para trabajar con las autoridades de inmigración federal. Respondió con un rotundo “no” cuando se le preguntó si la Policía Municipal debe cooperar con ICE en la identificación de indocumentados.
Por su parte, el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla, expuso que el plan de trabajo de sus policías municipales es de colaboración con la Policía Estatal en la protección de la vida y la propiedad de sus ciudadanos, además de atender las actividades públicas, comunitarias y escolares.
Los alcaldes de Ponce, Juana Díaz y Lajas no respondieron a los acercamientos de este medio.
