Chucho Avellanet cautiva con su romance en Caguas
Desde su aparición a las 4:30 de la tarde, Avellanet, elegantemente vestido, se hizo sentir entre el público interpretando el tema “El amor es algo, es algo esplendoroso”, en su caminar hacia el escenario, dando inicio a su espectáculo, el cual se extendió por dos horas y repasó sus éxitos.
“Vanidad”, “Beso que me diste”, “Pequeña”, “Desesperadamente” y “Toda una vida” fueron los temas del primer medley romántico que interpretó; seguido por “Esta noche está para bolero”, “Abeja reina” y “Qué mal amada estás”.
“Buenas noches, queridos amigos, qué bueno que haya venido aquí a mi residencia… Digo así porque tengo otra función el 17 de agosto. Siempre me he sentido cantando el más feliz del mundo, espero que ustedes estén felices también”, manifestó Chucho Avellanet en su primera interacción con el público, al tiempo que interpretó la canción “El más feliz del mundo”.
El veterano cantante aprovechó la ocasión para cantar uno de sus temas favoritos.
“Con esta canción de un amigo venezolano, Simón Díaz, que murió hace años, me voy a complacer. La escuché por primera vez en voz de Myrta Pérez y siempre me dije: ‘¿Por qué no la escuché primero para yo cantarla antes?’”.
La curiosidad del público se disipó con su interpretación del tema “Caballo viejo”, recibido con sonoros aplausos.
Su recorrido musical lo llevó al género del tango. “A mí me gusta el tango. El tango es macho, siempre tiene que ver con desgracias y ataque de cuernos. Me costó 80 años, porque lo aprendí a cantar a los 4 años, gracias a mi madre, que los escuchaba en voz de Álvaro Carrillo, su cantante favorito”, comentó.
A renglón seguido, interpretó los tangos “Qué será”, “Nostalgia”, “Cuesta abajo” y “La copa rota”, este último compuesto por Benito de Jesús para Felipe Rodríguez, pero el mismo no le llegó a sus manos y Fernando Álvarez, del Trío Vegabajeño, se le adelantó y lo grabó, según relató en su coloquio el cantante.
Avellanet hizo gala de su buen sentido del humor. Luego de interpretar “Voy a reír, voy a bailar”, hizo una serie de chistes que arrancó carcajadas de los presentes.
De la comedia dio paso a la bohemia. Acompañado por el maestro Carlos Roig en el piano, cantó “Aquellas pequeñas cosas”, “Vete de mí” y “Me contaron”. “Son temas dormidos, digo dormidos porque se pegaron una vez y no están en el ambiente”, abundó.
El veterano cantante trajo a colación sus primeros pasos musicales en su natal Mayagüez, hasta el presente.
“…y llegó la Nueva Ola con Alfred D. Herger, el responsable en gran parte del éxito de mi carrera artística. Allí nacieron las estrellas, entre ellas, Lucecita, Lissette y yo en el medio”, dijo con cierta picardía.
De inmediato, interpretó “El tema de la juventud”, con el cual abría el segmento de La Nueva Ola, del Show de las 12 por Telemundo.
Recordó a sus excompañeros de aquel movimiento musical de los 70 interpretando estribillos de sus canciones: de Al Zeppy, “Cuando estemos juntos”; Julio Ángel, “Ese diamante”; y Lucecita, “Un beso picolísimo”.
Rindió tributo póstumo a Papo Román con el tema que popularizó “Que se repita esa noche” e interpretó, además, “La felicidad”, tema que Alfred D. Herger hizo arreglos y cantaron Las Caribelles.
Antes de finalizar su presentación, Chucho reconoció a cada uno de sus músicos y la presencia de sus compañeros artistas: Alfred, quien estuvo acompañado por su hija Grace Marie Herger; su compañero director musical, Julio Badillo; las actrices Marilyn Pupo e Ivonne Coll; el comediante Otilio Warrington; el cantante Gilberto Santa Rosa y su esposa, Alexandra Malagón; y a la expresidenta de WIPR, la licenciada Cecille Blondet.
Se despidió de sus fans con sus éxitos “Fugitiva”, con el que comenzó, seguido por “Mil violines” y “Jamás te olvidaré”, recibiendo una ovación de pie del público.
A pedido de la eufórica audiencia que solicitaba más canciones, Chucho regresó al escenario e interpretó un medley de canciones del maestro Rafael Hernández, que incluyó “Silencio”, tema que cantó acompañado al unísono con sus fans, seguido de “El eco” y “El carretero”.
Entre una audiencia complacida se escuchó a coro, a varias personas decir que regresarán a vivir la misma experiencia en la próxima función que tiene el vocalista, el domingo 17 de agosto.
