Comisionado Residente y congresista republicano presentan proyecto bipartidista para explorar energía geotérmica en Puerto Rico
Redacción El Sol PR
Washington, D.C. (5 de septiembre de 2026) El Comisionado Residente de Puerto Rico, Pablo José Hernández, y el congresista de Alaska Nick Begich presentaron el Puerto Rico Energy Opportunity and Geothermal Assessment Act of 2026 (H.R. 10275), legislación bipartita para determinar si los recursos geotérmicos de la Isla podrían convertirse en una fuente adicional de energía confiable y reducir la dependencia de combustibles importados.
“Dentro de mi meta de priorizar lo básico, está explorar maneras de estabilizar y abaratar nuestra energía. En Puerto Rico pagamos demasiado por un sistema eléctrico que sigue siendo demasiado inestable… Este proyecto no autoriza ningún desarrollo geotérmico. Lo que hace es conseguir la información científica que hoy no tenemos para saber si esta puede ser una alternativa real y segura para Puerto Rico”, expresó Hernández.
Por su parte, el congresista Begich señaló que “la seguridad energética de Estados Unidos depende de comprender y desarrollar responsablemente toda la gama de recursos que tenemos disponibles”, destacando que la medida adopta “un enfoque sensato y basado en la ciencia” al encomendar al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinar el potencial geotérmico de la Isla.
La energía geotérmica aprovecha el calor bajo la superficie terrestre para generar electricidad de manera continua, con plantas que operan generalmente a una capacidad de 90% o más, según el Departamento de Energía federal.
El proyecto ordenaría al USGS, en coordinación con el Departamento de Energía, funcionarios de Puerto Rico y universidades, realizar una evaluación integral que identifique dónde podrían existir recursos geotérmicos viables, cree mapas detallados, evalúe impactos sobre aguas subterráneas y riesgos sísmicos, y presente resultados iniciales al Congreso dentro de un año.
La legislación requiere que cualquier evaluación considere específicamente la vulnerabilidad de los acuíferos, las zonas de terreno cársico y los posibles riesgos sísmicos, antes de considerar cualquier desarrollo futuro.
