Southside de Ponce le quita el invicto a los Petroleros de Peñuelas en una intensa jornada de la Doble A Juvenil
𝐄𝐥 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐞𝐱𝐭𝐞𝐧𝐝𝐢𝐨́ 𝐚 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐞𝐱𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐲 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐨́ “𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐞𝐥 𝐑𝐨𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐀𝐮𝐫𝐨𝐫𝐚”
Por Yasinia Rodríguez Sepúlveda
El Sol de PR
Ponce, PR (31 de agosto de 2026) – Los Petroleros de Peñuelas vieron caer su invicto de seis victorias el sábado, 29 de agosto, al sufrir dos derrotas ante Southside de Ponce, en una intensa doble jornada del béisbol Doble A Juvenil celebrada en el Parque Roberto Clemente de Constancia, en Ponce, marcada por grandes jugadas, una explosiva ofensiva y momentos de alta tensión dentro y fuera del terreno.
Southside, que llegaba a la jornada ocupando la segunda posición en la tabla, hizo sentir sus bates desde el primer encuentro y se apuntó una victoria con marcador de 13 carreras por 7, acabando así con el paso perfecto de la novena peñolana, que había ganado sus primeras seis salidas.
Con el invicto ya perdido, Peñuelas regresó al terreno para el segundo desafío decidido a dividir honores y dominó gran parte del encuentro. Los Petroleros llegaron a la parte baja de la sexta entrada con ventaja de 12-5 y parecían encaminados a asegurar el triunfo.
Sin embargo, Southside respondió frente a su fanaticada con una remontada de seis carreras para igualar las hostilidades 12-12 y darle un giro dramático al encuentro.
La séptima entrada transcurrió sin anotaciones y el empate se mantuvo durante la octava, obligando a extender un partido que ya había tenido de todo sobre el terreno.
En la novena entrada, los Petroleros volvieron a tomar el control al fabricar cuatro carreras y colocarse al frente 16-12. Cuando Peñuelas parecía tener nuevamente el partido en sus manos, Southside protagonizó una última reacción en la parte baja del episodio.
La novena ponceña defendió su parque como local y completó una dramática remontada. Derek Zayas conectó el batazo que llevó al plato las carreras del empate y de la victoria, dejando sobre el terreno a los Petroleros y sellando el triunfo de Southside con marcador final de 17-16.
Más allá del resultado deportivo, la doble jornada estuvo acompañada de momentos de tensión. Durante los encuentros se registraron intercambios verbales, lanzamiento de bates y cascos producto de la frustración de los jugadores, “perreos” exagerados por las buenas jugadas y otras conductas que contrastaron con las buenas jugadas y el desempeño ofensivo exhibido por los jóvenes peloteros.
La situación alcanzó su punto más crítico al concluir el segundo encuentro, cuando se produjo una trifulca entre jugadores e integrantes de ambos equipos que requirió la intervención de las autoridades. Como resultado del altercado, un jugador y un coach resultaron agredidos físicamente.
Los incidentes dejaron en segundo plano por momentos lo que había sido una de las jornadas más emocionantes de la temporada, particularmente un segundo encuentro que produjo 33 carreras y múltiples cambios en el panorama del partido.
Ahora, más allá de los resultados, corresponderá a los organismos correspondientes evaluar los incidentes ocurridos durante y después de los encuentros, en una jornada en la que el espectáculo deportivo terminó empañado por situaciones que trascendieron las líneas del terreno de juego.
