Vehículos municipales fuera de uso: un problema que se repite en municipios de Puerto Rico
Por Jaynill Santos Cruz | El Sol de PR
23 de agosto de 2026 – La reciente remoción de decenas de vehículos que llevaban años en terrenos municipales de Villalba vuelve a poner sobre la mesa un problema que también se ha visto en otros municipios: qué hacer con los vehículos oficiales cuando dejan de funcionar y ya no se pueden utilizar.
El Municipio de Villalba informó que, luego de completar la documentación necesaria y con la ayuda del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), comenzaron los trabajos para remover los vehículos que estaban en terrenos cercanos a Obras Públicas Municipal.
Una búsqueda realizada por El Sol de PR encontró casos parecidos en otros municipios, donde vehículos oficiales dañados o fuera de uso han permanecido almacenados por años mientras se completan los trámites para disponer de ellos.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Moca. En abril de 2025, el alcalde Efraín “Franco” Barreto autorizó, mediante una orden ejecutiva, la disposición de cerca de 87 vehículos chatarra que estaban en los terrenos de Obras Públicas Municipal.
En ese momento, Barreto expresó preocupación por el impacto de mantener tantos vehículos acumulados. También mencionó la posibilidad de que se criaran mosquitos en las áreas cercanas.
En Isabela también se tomó una acción similar. Una ordenanza aprobada durante la serie 2024-2025 autorizó la disposición de varios vehículos municipales declarados como chatarra y en avanzado estado de deterioro.
El documento señala que los vehículos ocupaban mucho espacio en el área de Obras Públicas Municipal. Esto dificultaba organizar los vehículos que todavía estaban en uso y acomodar las nuevas unidades adquiridas por el municipio.
En Luquillo, durante la serie 2025-2026, se autorizó la venta en subasta pública y la disposición final de 38 vehículos municipales clasificados como inservibles o chatarra.
Los informes de la Oficina del Contralor de Puerto Rico también han señalado problemas con este tipo de vehículos. En Ciales, una auditoría encontró que no se habían completado los trámites para disponer de 27 vehículos de motor inservibles.
En Arroyo, otro informe identificó 14 vehículos fuera de uso que estaban abandonados y cubiertos de maleza. En ese caso, tampoco se había completado el proceso para disponer de las unidades.
Un proceso que toma tiempo
Disponer de un vehículo municipal no es tan sencillo como llevarlo a un lugar donde compren chatarra. Como se trata de propiedad pública, el municipio tiene que cumplir con varios trámites antes de venderlo, reciclarlo, transferirlo o eliminarlo.
En los últimos años, Puerto Rico también ha aprobado cambios en la ley para tratar de hacer más rápidos algunos de estos procesos.
En marzo de 2024 se aprobó la Ley 58-2024. Esta ley hizo cambios al Código Municipal y a la Ley de Vehículos y Tránsito relacionados con los vehículos abandonados, inservibles o declarados como chatarra.
La exposición de motivos de la ley reconoce que Puerto Rico lleva décadas enfrentando problemas con la disposición de vehículos abandonados y fuera de uso.
Los casos de Villalba, Moca, Isabela, Luquillo, Ciales y Arroyo muestran que no se trata de una situación aislada. Varios municipios han tenido que lidiar con vehículos que ya no sirven, pero que permanecen ocupando espacio mientras se completan los trámites correspondientes.
En Villalba, el proceso comenzó a liberar terrenos municipales que estuvieron ocupados durante años por estas unidades. El caso se suma a otros municipios y demuestra la necesidad de contar con procesos más rápidos y claros para disponer de la propiedad municipal que ya no sirve.
De lo contrario, los vehículos fuera de uso continuarán acumulándose en instalaciones públicas y creando problemas de espacio, mantenimiento y seguridad.
