Fraude en la Vejez: Una amenaza invisible que sigue en aumento
Por: Yamilé Serrano / Comunicadora y Oficial de Mercadeo de Caribe Coop / Especial El Sol de PR
(12 de marzo de 2026) – En los últimos años, el fraude dirigido a personas de edad avanzada se ha convertido en una de las formas de victimización más comunes y devastadoras. Aunque cualquier persona puede ser víctima de un engaño, los estafadores suelen enfocarse en los adultos mayores debido a factores que los hacen más vulnerables: la confianza generacional, el aislamiento social, condiciones de salud que afectan la memoria o el juicio, y el acceso a ahorros acumulados durante toda una vida.
Pero más allá del impacto económico, el fraude en la vejez afecta la dignidad, la seguridad emocional y la confianza en la sociedad. En muchos casos, las víctimas sienten vergüenza de contarlo, lo que permite que los delincuentes continúen operando libremente.
Pero ¿Por qué los adultos mayores son blanco frecuente?
Pues primeramente en muchas ocasiones los adultos mayores sufren de aislamiento social; con menos interacción diaria, aumenta la probabilidad de que una llamada inesperada o un mensaje engañoso parezca legítimo. La soledad es un terreno fértil para los estafadores. La confianza como valor generacional también influye ya que muchas personas mayores crecieron en una época en la que se tomaba la palabra como garantía. ¡Los estafadores explotan esa disposición a confiar! La falta de conocimiento tecnológico también es un factor, pues el constante cambio en plataformas digitales, banca en línea y sistemas electrónicos deja a muchos adultos mayores en desventaja ante fraudes modernos. Y a esto le sumamos las condiciones de salud. Enfermedades como deterioro cognitivo, problemas de memoria o estrés emocional pueden afectar el juicio frente a engaños bien estructurados.
Para evitar ser estafados debemos conocer los tipos de fraudes más comunes. Entre ellos existe el muy conocido “Familiar en Problemas”, donde un estafador se hace pasar por un familiar y dice estar en una emergencia, pidiendo dinero inmediato. El objetivo es provocar angustia para que la víctima reaccione sin verificar. Existen también las estafas telefónicas y del IRS/Seguridad Social. En este fraude los delincuentes se hacen pasar por agencias gubernamentales, bancos o compañías reconocidas para intimidar y obtener información personal. ¿Te llaman pidiendo información porque te ganaste un premio? Esto también es una estafa; le dicen a la víctima que ha ganado un premio, pero para reclamarlo debe pagar una tarifa o impuesto. Hay una modalidad que se ha convertido en la nueva estafa perfecta y son los engaños románticos (“romance scams”). A través de redes sociales, los estafadores construyen una relación emocional con la víctima y luego inventan crisis que requieren dinero. Y uno que no puede faltar es el fraude tecnológico (“tech support scam”); en este fraude un supuesto técnico informa que la computadora o alguna cuenta está infectada y solicita acceso remoto. En realidad, buscan robar contraseñas o instalar software malicioso.
¿Esto se puede evitar? Absolutamente sí. Debemos siempre tener la malicia de no brindar información sensitiva a ningún desconocido, mejor cuelga la llamada y llama a directamente a la empresa para corroborar que es legítimo, evita usar muchas tarjetas de crédito simultáneamente y mantén seguimiento a tus cuentas bancarias. Y para la generación joven, cuidar de nuestros mayores y familiares es fundamental para evitar este tipo de situaciones que pueden tornar la edad dorada en una triste y opaca.
Para Caribe Coop eres importante; si tienes sospechas de fraude o necesitas apoyo para conocer sobre la tecnología y cómo mantener control de tus finanzas, estamos para ti. Llámanos y sé parte de una comunidad transparente, que valora tus esfuerzos y protege los ahorros de toda tu vida. Llámanos al 787-835-2480 (Guayanilla) 787-812-1930 (Ponce).
