Cuesta abajo el patrullaje preventivo en las carreteras de la isla ante la carencia de policías y la baja tasa de reclutamiento
Por Agustín Muñoz / El Sol de Puerto Rico
(20 de noviembre de 2025) – Hubo un tiempo donde se acostumbraba el patrullaje policial preventivo en las carreteras de la isla. Era frecuente la presencia de agentes en patrullas monitoreando el movimiento vehicular por las autopistas y otras vías primarias de la isla.
Sin embargo, en los años recientes, dicha rutina se ha reducido notablemente, aunque desde la dirección principal del Negociado de Patrullas y Tránsito se alega que se ha aumentado el patrullaje en las vías de mayor flujo vehicular en el sur, como son las carreteras PR-1, PR-10, y PR-52, entre otras.
El presidente de la Asociación de Miembros de la Policía, José Taboada de Jesús (AMPPR), y el teniente Carlos Luis, secretario del Sindicato de Policías de Puerto Rico (SPPR), corroboraron lo señalado por un miembro adscrito a unas de las divisiones de tránsito del sur quien dijo que “se debe a la escasez de personal”.
“Hay muchísimo menos personal. Unos se han retirado, otros renuncian”, dijo el policía, quien pidió anonimato.
Felipe Cintrón Sánchez, resiente en Ponce, escribió que “hace un par de semanas llamé a Tránsito Ponce para reportar una situación y el Retén me indica que solo hay una patrulla para cubrir ocho pueblos. Hace una semana, vuelvo a llamar a Tránsito Ponce para reportar un accidente y me indican que llame a la Policía Municipal de Ponce, pues el único Agente en ese Cuartel de Patrulla de Carreteras era él y estaba como Retén”.
“Cómo crees que nos sentimos los ciudadanos? Eso sí, hay una protesta en Rincón y ves al menos de 25 a 50 Agentes. Increíble pero cierto”, exclamó Cintrón Sánchez.
“Eso es alarmante y no se puede hacer mucho. Estamos haciendo lo posible con poco, de tripas corazones como decían los viejitos de antes”, lamentó el policía.
Durante el transcurso del año 2025, los agentes de tránsito asignados a la zona de Ponce han realizado intervenciones con 637 conductores por presunta embriaguez, mientras que en el área de Mayagüez se han registrado 242 casos por la misma infracción.
Taboada de Jesús indicó que el déficit de policías en las estaciones de tránsito se presenta también en las áreas, zonas y cuarteles policiales. Asimismo, resaltó que el personal disponible se esfuerza constantemente para atender el problema de la criminalidad.
Aconsejó a los puertorriqueños que, ante la situación actual del sistema de seguridad en la isla, tomen precauciones para evitar ser víctimas de la delincuencia o sufrir accidentes en las carreteras. Subrayó que lo que vive la Policía de Puerto Rico “es tétrico y hasta cierto punto doloroso”. Relató que hay agentes a quienes se les asigna atender querellas en dos distritos a la vez.
Estadísticas oficiales muestran que en 2002 la matrícula de integrantes en la fuerza policial fue de 23,027. Esa cifra se redujo en 2024 a 12,260 y en 2025 bajó a 11,827.
El teniente Luis conversó que la situación sobre la merma de policías “lo hemos estado diciendo por muchos años atrás”. Para Taboada de Jesús el retiro del recurso humano en la Policía es sumamente seria y preocupante. Por su parte, el dirigente de SPPR alegó “que tenemos una policía envejecida”.
Ambos sindicalistas coincidieron en que los jóvenes interesados en ingresar a ese cuerpo desisten de hacerlo porque el incentivo económico de jubilación no es atractivo.
“Nadie va a estar 30 o 35 años en un trabajo como este, que es bien sacrificado y duro y que desgasta (sin un beneficio adecuado)”, aseguró Taboada. Asimismo, le señaló al gobierno “que hay que hacer lo que se tenga que hacer para reclutar policías”. En términos similares se expresó el teniente Luis.
Taboada espera que la gobernadora Jennifer González cumpla con el compromiso que les hizo a los líderes de las uniones de la Policía en abril de 2024 cuando les comunicó que les resolvería el problema de retiro.
El líder de la AMPPR mencionó que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) redujo el término de permanencia de un miembro de la fuerza a 30 años. Previamente a esa determinación, un agente podía estar activo hasta 40 años.
