Violencia sexual en hombres: El miedo como protagonista en la falta de denuncias
Por William Edgardo Robles-Torres / Estudiante doctoral de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle de la UPR RP
El miedo es un factor determinante cuando se trata de violencia sexual. Así concluyeron Adalys Hernández-Rodríguez, William Edgardo Robles-Torres y Nicole Marie Torres-Rodríguez, profesionales del trabajo social, quienes llevaron a cabo la investigación titulada: Silencio masculino: Conocimientos, actitudes y creencias de profesionales, discrimen por género en casos atendidos de adultos víctimas de violencia sexual y el análisis del discurso estructural del Estado en Puerto Rico. La misma forma parte de las tesis del programa de maestría de la Escuela Graduada de Trabajo Social Beatriz Lassalle de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, la cual estuvo dirigida y supervisada por la Dra. Freeda Jusino-Sierra.
Los hallazgos de la investigación se agruparon en cuatro macrocategorías centrales: (1) esquema profesional, (2) discrimen por género, (3) discurso estructural y (4) retos. En la tercera macrocategoría se examinó parte del estado de derecho vigente en Puerto Rico, como también las experiencias de profesionales que laboran con hombres víctimas de violencia sexual. Entre estas experiencias, se destacó la percepción de miedo de las víctimas como un factor determinante al momento de hablar, buscar servicios y denunciar esta violencia.
Algunas de las reacciones en cuanto a esta macrocategoría por parte de tres profesionales fueron las siguientes:
“El hombre siente que no hay servicios que lo puedan proteger y que puedan dárselo porque sienten miedo de que los discriminen” (profesional 1).
“Él [la víctima] expresa lo que les dije, que él tenía miedo de que fuera juzgado, de que no le creyeran” (profesional 2).
“Las personas que sufren violencia sexual tienen miedo [de] que las partidas emisoras, si se enteran, les hagan daño. Esa es la realidad” (profesional 3).
Parte de las investigaciones a lo largo y ancho del mundo han concluido en que el miedo en los hombres víctimas resulta ser parte del mismo tabú vinculado a la presión social y cultural. Consecuentemente, la falta de denuncias podría estar relacionado al miedo a ser humillados, al miedo a ser atacados, al miedo a ser etiquetados como mujeres, como también al miedo a la exposición de esta violencia vivida (Manor-Binyamini & Schreiber-Divon, 2023; Schönenberg et al., 2024).
La violencia es violencia, sin importar la careta que se le ponga. En este sentido, la violencia sexual en hombres víctimas es una que ha sido desplazada e invisibilizada. Las víctimas requieren de un apoyo colaborativo que integre adiestramientos, educación e investigación.
